Un libro se dice, te da alas. La metáfora habla de abrir horizontes de expectativas, de soltar la imaginación, de bucear en mundos posibles. Precisamente esta es la función que cumple la biblioteca en lugares como las penitenciarias darles la libertad en ese contexto parece imposible.
Una biblioteca en contexto de encierro tiene una función primordial la re-inserción en la sociedad es fundamental para cada interno, ya que cuando ingresa en la biblioteca lo primero que debe lograr el bibliotecario es que dejen el traje de presos para ser lectores con ellos lograr la humanización sin estigmas.
El Hiranyaka es el mejor albañil, el va utilizando no ladrillos sus herramientas son poemas, cuentos, revistas, libros, historias para construir una nueva historicidad en cada lector que ingresa en el “acá” la biblioteca que se diferencia de allá la cárcel. Que paradoja dos espacios que habitan en mismo edificios el bibliotecario debe lograr que sean espacios distintos que los internos sublimen y libinidicen.
Este espacio aparentemente cerrado, normado es el que Hiranyaka abrirá ventanas cuando construye con cada textoteca en cada interno que logre sociabilidades nuevas dejando las máscaras que lo deshumanizan.
La biblioteca en contexto de encierro debe crear puentes con el tan deseado afuera. Sin embargo hay que tener en cuenta que los movimientos siempre generan resistencia nos dice Petit (1999: 116) “cuando alguien dice que no puede es tal vez que no se anima, cuando dice que no quiere talvez se muere de ganas “.
Es trabajo del mediador que insista, que espere o que solo empiece a construir.
El Hiranyaka, debe lograr un espacio de encuentro , de reunión , de personas , de palabras , de pensamientos , como un espacio en común, puede construir “un acá” un lugar para el sujeto , una casa abierta , un refugio para el desamparo , contra la soledad , contra el aislamiento , contra el sentimiento de encontrarse fuera del tiempo y del mundo. Cuando un interno se construye en lector en contexto de encierro le crecen alas.